
La situación haitiana parece tener dos opciones para poder reencauzar ese país.
Una que los sectores internos se entiendan con las bandas armadas y acuerden una ruta para celebrar unas elecciones o consensuar un gobierno colegiado con un tiempo de gracias.
Esto es ideal con la experiencia con los haitianos para solucionar sus problemas. Es obvio que hay poca capacidad y disposición para ponerse de acuerdo.
La otra es que se decida intervenir militarmente el territorio para tomar el control y poder hacer un cronograma para seleccionar a un gobierno que esté acompañado con una agenda muy específica para restituir las instituciones públicas.
Y hay que decidir cuál escoger, pues la situación se agrava.


